martes, 19 de octubre de 2010

PASEO

PASEO

La espera se me hizo eterna, sentía que habían pasado años en vez de días, meses en vez de horas, me estresaba no tener noticias de el, me preocupe al principio, pero luego entre en la etapa de la negación, y por unos momentos pensé que quizá se había olvidado de mi, lo cual podía ser verdad, pero preferí olvidarlo el miedo me carcomía, y era muy duro para mi sentir que quizá el se había olvidado de mi, ya para la primera semana después del viaje a Italia, sentía que Moria por no saber de el, estaba demasiado fastidiada en la casa, para no preocupar a mis hermanas, tuve que fingir, pero claro como siempre Kate me noto algo diferente, aunque no quise darle explicaciones, me sentía totalmente paranoica por comportarme así, pero era mejor mantener mi paranoia en secreto y solo para mi, que compartirla con otros, mi hermana me hubiera llamado loca si se enteraba de mi estado, aunque por fuera me veía totalmente normal, en mi mente estaba creando todo tipo de excusas y razones para explicar porque el no me había buscado ya.

Después de haber pasado una semana y dos días, decidí irme de paseo, les explique a mis hermanas que seria solo por unos días, y que estaría cerca, lo mas lejos que planeaba llegar era por un estado cercano, me fui a Anchorage en Estados Unidos, era un lugar frío, y no hacia mucho sol, pero no planeaba acercarme a la civilización, quería estar cerca de la playa que esta por el bosque, iría de noche cuando no hubiera personas en los alrededores.
Estuve caminando sin rumbo por los bosques sin definir una dirección, el lugar era muy hermoso, afortunadamente para mí, por ahí no se encontraba ningún humano, porque ese día había un sol radiante, que destellaba en mi piel cuando los rayos me alcanzaban, siempre me gusto ver mi piel en el sol, era como un espectáculo de luces, muy hermoso, como si colocaran un diamante a la luz, los rayos solares pasaban por entre los espacios diminutos de los huecos entre los árboles, eran escasos, pero aun así iluminaban en mi piel, el bosque estaba lleno de vida animal, pero todos se alejaban de mi al verme, me supuse que era instinto, ellos sentían en alguna parte de su ser que yo era peligrosa, y no estaban equivocados, si hubiera estado de caza probablemente alguno de ellos hubiera muerto, pero solo los animales grandes, los pequeños conejitos, y las ardillas, no hubieran tenido ese destino, y me hubiera gustado mucho que se acercaran a mi, me sentía como balnacanieves rubia, esperando a su príncipe sola en el bosque rodeada de animales, era algo infantil, pero era lindo, también me hubiera gustado, poder dormir, así habría podido soñar con Alec, y también habría pasado todo ese tiempo que tendría que esperarlo, dormida, para despertar cuando llegara y así no tener que atormentarme, como la bella durmiente, ella durmió cien años esperando a su príncipe, que suertuda era, al menos ella podía dormir.
Estuve caminando todo el día, camine hacia una dirección y Lugo fui al lado contrario, para llegar a la playa en la noche, no tenia prisa, así que camine a un ritmo de humano, llegue a tiempo a la playa, ya no quedaba un solo turista o visitante en el lugar, así que me fui a caminar por la arena, era una sensación fresca, muy natural, sentir la arena en mis pies, hacia muchos siglos que no hacia eso, y me gusto mucho, me senté en unas rocas que estaban en el mar, en la parte de la marea baja, ahora el agua golpeaba las rocas muy suavemente, como un pintor dando trazos finos en el lienzo, el agua del mar era fría, y el viento marino era suave, movía las olas al compás de su ritmo, era una orquesta silenciosa, que solo yo podía apreciar, me coloque en posición de indio en la roca, era muy fácil mantener el equilibrio, aunque un humano hubiera estado tambaleándose para evitar caerse, el lugar emanaba paz, era lo que necesitaba para relajarme, y distraer mis pensamientos de Alec, había decidido no nadar, pero el lugar estaba tan provocador, que termine por entrar al agua, estaba muy fría, pero para mi la temperatura no importaba, me sumergí en las pequeñas olas de la playa, debajo el lugar era aun mas hermoso, mas allá se podían ver unos arrecifes de coral, y muchos peces nadando alrededor de el, era un mundo submarino espectacular, me quede debajo del agua por varias horas, yo no necesitaba respirar y abajo me gustaba mas que arriba, estuve nadando, por la playa, pero luego nade mar adentro, llegue a alta mar, habían unos barcos pesqueros en la zona, así que me fui mas alejada de ellos por si las dudas, no planeaba llegar muy lejos, casi llegando el amanecer me devolví a la playa y me interne en el bosque de nuevo, esta vez no estuve rondando hasta el anochecer, me acosté en el suelo a observar el cielo, no podía ver mucho porque los árboles lo tapaban, pero algo veía, este paseo sorpresivo me sirvió para relajar mi mente, me sentía totalmente llena de paz, y ahora podía pensar con mas calma las cosas sobre Alec, decidí regresar, me sentía preparada ahora para encarar la situación, por si el se arrepentía y se olvidaba de mi, entonces creo que seré un poco mas fuerte para afrontarlo, y con ayuda de mis hermanas lo superaría.
Regrese en menos de una hora.

-Hermana, Tanya volviste- me dijo Kate sonriendo, muy contenta de que volviera.

-Pensé que habías dicho que era por unos días- me dijo Carmen.
La mire con cara incrédula.

-¿Es que acaso no me quieren aquí?

-No hermanita como crees-las dos me abrazaron.

-¿Y Garret y Eleazar?

-Están de caza, regresaran pronto hace mucho que se fueron- me dijo Kate.

-¿Qué hiciste en tu “paseo”?- me pregunto Carmen.

-Nada interesante, pensar, reflexionar y sentirme como un sabio-reí ante mi comentario, aunque si me sentí como un sabio, ellas rieron también.

-Tanya la sabia, ¿es una nueva etapa de tu vida?- me pregunto Kate, bromeando.

-Si claro, Amén- dije eso ultimo en tono de monje con las palmas unidas, las chicas se rieron y yo me reí con ellas, las extrañaba, aunque solo me haya ido por un día y medio.

Al poco tiempo llegaron Eleazar y Garret, empezamos a divertirnos, con los chistes de Garret, hablamos durante horas sobre toda clase de temas, pero nunca mencionaron lo que me sucedió en Italia, creo que no me había dado cuenta de que mis hermanas entendieron la razón de porque me había ido, y prefirieron no tocar ese tema por temor a que entrara en mi estado depresivo-traumático pos paranoia, pero eso no sucedería, porque para eso me fui, para despejar mi mente, y lo había logrado con éxito.

Dos días después de regresar recibí una llamada de Bella, al parecer Nessie quería hablar conmigo.

-Hola Tanya- me dijo Bella por el auricular.

-Hola Bella, me sorprende tu llamada, ¿Cómo estas?

-Muy bien gracias, en realidad no soy yo la que quiere hablar contigo, es Nessie.

-Ah, ¿en serio?, pásamela- dije en un tono alegre, se escucho un pequeño silencio y luego la voz de Nessie.

-Hola Tanya- me dijo.

-Hola Ness, ¿Cómo estas pequeña?

-Bien Tanya, ¿y tu?, ¿Cómo te la has pasado?

-Bien, me fui de paseo un día, a despejar mi mente.

-¿A dónde fuiste?

-A Anchorage, tiene una hermosa playa, quizá algún día vengas conmigo, para que la conozcas- le ofrecí.

-Claro que si Tanya, con gusto iría, oye y ¿que paso contigo y Alec?
Le dio justo a la herida, creía que me sentía preparada pero me equivoque, me sentí de nuevo olvidada por el, pero me recompuse de inmediato, no podía permitirme sentirme así.

-Hamm, pues desde que me regrese a Denali no lo he visto.

-Te sientes triste, ¿verdad?- Nessie noto mi cambio de voz.

-Algo, es que no saber de Alec me pone algo mal, pero tranquila, se me pasara.

-Tu voz me dice otra cosa, pero intentare creerte, le pediré a tus hermanas que te ayuden.

-Gracias Ness.

-No tienes porque agradecer, tu eres como mi prima, y entre familia se ayudan.

-Gracias Ness, de nuevo, no sabes como me ayudas- tenia una enorme sonrisa en mi rostro, Nessie me alegraba el día bastante.

-Mi papá quiere hablarte, te lo pasó.
Espere un segundo y Edward ya estaba al teléfono.

-Hola Tanya, ¿Cómo te sientes?
-¿De nuevo con lo del psicólogo?, le robaras el trabajo a Carlisle- Edward rió.

-No, para nada, la psicología no es lo mío- me reí por lo que dijo, y el también.

-¿Están todos ahí?- pregunte.

-No, solo Bella, Nessie y yo.

-La familia feliz, ja, ja, que lindo.

-Si, muy feliz, ¿y tus Hermanas y Garret y Eleazar están contigo?

-Podría decirse que si, pero…- Edward interpreto mi silencio de la forma correcta.

-Claro, claro ya entendí.

-Saludas a Carlisle de mi parte, y a todos.

-Por supuesto que si Tanya, te paso a Nessie para que se despidan.
Espere otro segundo.

-Adiós Tanya, cuídate.

-Adiós Ness, tu también.

Me sentí mucho mejor después de la llamada de Ness, me ayudo en mi intento por estar calmada, me alegre de que por unos días, no había pensado en las posibilidades de que Alec se hubiera olvidado de mi, después de todo quizá el solo no ha podido comunicarse conmigo. Pero ahora tenía otro problema, el aburrimiento me estaba matando, y eso es imposible, pero cuando no estaban ni Garret ni Eleazar, o mis hermanas no tenía nada que hacer, y la verdad era un verdadero calvario, el aburrimiento es algo que se empieza a notar con los años, cuando ya has hecho todo lo posible en un milenio, nada parece divertido o arriesgado, me hubiera gustado salir a Juneau, pero no podía, entonces pensé, en salir a otro lugar que no fuera Juneau, en otros lugares no me habían visto nunca y necesitaba sacarme este aburrimiento.

Paseé por las calles de la ciudad, hasta que vi un centro comercial, me metí allí y estuve hasta el anochecer, compre varias cosas, por suerte me traje mi auto para meter todo eso, aunque pude haberme ido a pie, pero era un fastidio, estaba conduciendo de regreso cuando oí a una persona gritar, desde donde estaba podía oírla, pero cualquier humano no la hubiera oído, su voz era muy tenue, lo pensé varias veces antes de ver que sucedía, pero decidí bajarme para mirar, la voz provenía de un callejón al otro lado de la calle en la que me encontraba, me subí muy sutilmente al techo de una de las casas, camine por el tejado e hice uno de mis cannonball, me gustaba hacer piruetas, y caí sobre el techo de la casa que estaba en frente, desde ahí se podía ver el callejón, y acorralada en la pared estaba la chica que había oído gritar, estaba acorralada entre la pared y un hombre, no era muy alto, parecía de mediana edad, yo le calculaba como treinta y cinco años, la muchacha aparentaba como diecinueve años, el tenia la boca de la muchacha tapada, y pretendía abusar de ella, o eso aparentaba, me quede quieta en el lugar desde donde estaba no podían verme, y no sabia que hacer, o la ayudaba o no la ayudaba, para mi era una completa desconocida, pero estando ahí, sentía la necesidad de hacer algo, espere un poco mas a ver que hacia, entonces el hombre empezó a agarrarla para que no se moviera, el era obviamente mas fuerte que ella, pero contra mi no podía hacer nada, sin embargo si la ayudaba, ¿Que haría con el?, no bebería su sangre, primero porque no mato personas, y segundo porque no bebería sangre de un hombre como ese, que repugnante y asqueroso, tal vez lo noquearía y lo llevaría a una estación de policía, que las leyes humanas se encargaran de el, si eso Hare, pero debía evitar que me vieran, o quedaría expuesta, me llevaría al hombre para que la chica no viera lo que hiciera con el, y como quedaría herido, nadie le creería si se daba cuenta de lo que era. Salte del techo de la casa y caí en la entrada del callejón, ellos no notaron mi presencia pues no hice el mínimo ruido al caer, a una velocidad muy rápida tome al hombre por los brazos y le tape la boca, y en menos de medio segundo me lo lleve, corrí con el en mis manos hasta otro callejón no muy lejano, como era de noche no había nadie en las calles, y la muchacha no me vio en lo absoluto, corrí demasiado rápido como para que sus ojos humanos pudieran verme.

Solté al hombre en el piso con mas fuerza de la adecuada, el calló pero no se lastimo, al levantarse y darse vuelta, se quedo maravillado con lo que veía, claro era a mi, por un momento no pensé que yo le parecería mucho mas atractiva que la otra chica, peo claro lo que el no sabia era que yo era mas peligrosa que ella incluso era mas peligrosa que el, sus ojos estaban mirándome de arriba abajo con una mirada pervertida, pero cuando se encontró con mis ojos retrocedió,  tenia una mirada acecina, estaba dispuesta a matarlo de no haber sido porque sentía lastima por ese tipo, que ridículo, el pensó por unos momentos que podía aprovecharse de mi, eso desearía. Ahora estaba en una situación complicada, no era porque le temiera, era porque no sabia de que forma herirlo, nunca me costo controlar mi fuerza, y no era muy fuerte comparada con otros vampiros, pero comparada con cualquier humano era súper fuerte, y quizá el daño que le haga a este hombre pueda ser irreversible, si le golpeaba demasiado fuerte la cabeza, podría crearle una hemorragia o incluso matarlo, y esa no era mi intención, no por el momento, tampoco quería hacer que derramara sangre, estaba perfectamente experimentada y con muchos años de practica para soportar el olor de su sangre sin matarlo, pero una cosa era con su sangre dentro de su cuerpo y otra cosa era que el empezara a botar sangre, el olor me llegaría y quemaría mi garganta intensamente, resistirme era algo complicado, y aunque no deseaba beber su asquerosa sangre, la tentación era difícil de superar. Pensé en lanzarlo con algo de fuerza hacia la pared, era algo que podía hacer e intentaría no hacerlo con mucha fuerza solo la suficiente para noquearlo. Me acerque a el lentamente, su reacción fue algo insegura, pero su deseo era que yo me acercara, cuando estuve lo suficientemente cerca lo empuje, lo tome por los hombros y lo empuje hasta la pared, yo me quede parada donde estaba, y el se golpeo la cabeza, como yo esperaba, al parecer funciono, lo golpee lo suficiente como para que se noqueara, pero no hice que sangrara. En seguida lo tome y me lo volví a llevar corriendo, esta vez hasta una estación de policía que estaba cerca de donde me encontraba, lo deje allí, y me fui, los policías lo encontrarían y sabrían lo que hizo porque les deje las evidencias necesarias, además de que estaba alcoholizado, eso también ayudaría a que lo metieran preso, por un momento me sentí como una heroína, pero luego se me paso esa sensación, en otro caso, y si yo fuera una vampira sedienta de sangre humana hubiera sido la villana, así que lo que hice no fue nada mas que una simple obra caritativa hacia el mundo humano, vacío, e inservible, que no comprendía la mayoría de las cosas que lo rodeaban, si no estuvieran tan ocupados en si mismos, tal vez notaran que estamos a su alrededor, en donde menos se lo esperan un vampiro, un mito para ellos, esta a su lado, sediento.
Volví a mi auto, y me encamine de regreso a casa, no tuve mas paradas inesperadas en el camino, llegue a casa a eso de la una de la madrugada, aun no estaba nadie de mi clan en la casa, todos estaban por ahí, haciendo sus cosas, otra vez me iba a pegar la depresión, mis hermanas con sus novios, esposos; y yo sola, la historia de mi vida, aunque me había pasado todo aquello con Alec, el no daba señales de vida y aunque me negara, lo olvidara o intentara no pensarlo, pronto tendría que afrontar la realidad de que el se había olvidado de mi, estuve pensando en eso todo el resto de la noche, estar sola en esa gran casa era deprimente, todos los recuerdos se me venían a la mente, a parte de Alec, recordaba a mi hermana Irina, la extrañaba mucho, me hacia mucha falta aquí, ella tampoco tenia pareja y de cierta forma me comprendía, aunque después empezó a sentir algo por Laurent, y su dolor fue grande cuando se entero de su muerte, estaba empezando a quererlo, no me gusto que culpara a los Cullen, pero yo actué de la misma forma que ella, dándoles la espalda, Carlisle siempre me perdono y me dijo que no había problema, pero yo siempre me sentiré culpable por eso.

Estaba demasiado fastidiada en la casa, así que Salí a caminar por los alrededores, era muy temprano, la mañana ya empezaba a verse, pero aun era algo oscuro por la falta de sol, me senté en las escaleras de la entrada principal, quedando de frente al bosque, sentí los pasos de alguien acercándose, pero no me alarme, sabia que era una persona, pero quizá eran mis hermanas o Garret y Eleazar, pero a medida que se acercaba me di cuenta de que era una sola persona, y no era humana, no sentía sus latidos, me coloque de pie, esperando a poder ver que o quien era, cuando lo vi no podía creerlo, hasta me frote los ojos como una tonta, por un momento pensé que era una alucinación, pero no, era real, estaba ahí, acercándose a mi, Alec estaba en Denali. Me paralice totalmente, no sabia que hacer, tuve de nuevo la sensación de que mi corazón latía, y era hermoso, lo único que pude hacer fue sonreír, sonreír, y estar parada allí, volviendo a vivir.

1 comentario:

  1. Que bueno ya estaba pensando que nunca la iría a buscar ¬¬

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